Catedral de Rávena: barroco, ambón y capillas imperdibles

El Duomo de Rávena, dedicado a la Resurrección, se levanta sobre la antigua Basílica Ursiana del siglo V. El actual edificio barroco-neoclásico (1734-1745) conserva valiosas obras de arte y restos paleocristianos. Entre los puntos destacados:
Ambón del obispo Agnello (siglo VI) con 36 teselas de animales en mármol
Capilla de la Virgen del Sudor con icono trecentista milagroso
Capilla del Santísimo Sacramento con pintura de Guido Reni
Campanario cilíndrico de 35 metros de altura y cúpula elíptica neoclásica


Eventos en los alrededores


Copertina itinerario Catedral de Rávena: barroco, ambón y capillas imperdibles
La Catedral de Rávena, catedral barroca con campanario cilíndrico, alberga el ambón del siglo VI y la milagrosa Virgen del Sudor. Entrada gratuita en el centro histórico.

Información útil


Un barroco inesperado entre las basílicas bizantinas

En una ciudad famosa por sus mosaicos paleocristianos, el Duomo de Rávena sorprende con su estilo barroco. La catedral de la Resurrección, construida entre 1734 y 1745, se alza donde antes estaba la antigua basílica Ursiana (siglo V). El contraste es fuerte: afuera, una fachada con pórtico de tres arcadas y un campanario cilíndrico de 35 metros de altura; adentro, bóvedas de cañón, cúpula elíptica y mármoles policromados. La entrada es gratuita, y el lugar tiene un ambiente recogido, lejos del turismo masivo. No es solo una joya barroca: guarda piezas únicas, como el ambón del siglo VI y la misteriosa Madonna del Sudore. Un viaje a una Rávena menos conocida, pero igualmente fascinante.

Un barroco inesperado entre las basílicas bizantinas

En una ciudad famosa por sus mosaicos paleocristianos, el Duomo de Rávena sorprende con su estilo barroco. La catedral de la Resurrección, construida entre 1734 y 1745, se alza donde antes estaba la antigua basílica Ursiana (siglo V). El contraste es fuerte: afuera, una fachada con pórtico de tres arcadas y un campanario cilíndrico de 35 metros de altura; adentro, bóvedas de cañón, cúpula elíptica y mármoles policromados. La entrada es gratuita, y el lugar tiene un ambiente recogido, lejos del turismo masivo. No es solo una joya barroca: guarda piezas únicas, como el ambón del siglo VI y la misteriosa Madonna del Sudore. Un viaje a una Rávena menos conocida, pero igualmente fascinante.

De la Ursiana al barroco: 1300 años de historia

No disponible.

De la Ursiana al barroco: 1300 años de historia

No disponible.

El ambón del obispo Agnello: una joya del siglo VI

Bajo el tercer arco de la nave derecha, encuentras una pieza de historia: el ambón del obispo Agnello, realizado entre el 557 y el 570. Es un artefacto de mármol griego en forma de torre (pyrgos), decorado con 36 relieves que representan animales: corderos, pavos reales, ciervos, palomas, patos y peces. Cada animal es un símbolo de la creación, un tema querido por el arte paleocristiano. El ambón se usaba para las lecturas durante la misa y proviene de la antigua basílica Ursiana. Es sorprendente encontrarlo aquí, en un contexto barroco, casi como un fósil viviente. Las escaleras originales se han perdido, pero la estructura es impecable.

El ambón del obispo Agnello: una joya del siglo VI

Bajo el tercer arco de la nave derecha, encuentras una pieza de historia: el ambón del obispo Agnello, realizado entre el 557 y el 570. Es un artefacto de mármol griego en forma de torre (pyrgos), decorado con 36 relieves que representan animales: corderos, pavos reales, ciervos, palomas, patos y peces. Cada animal es un símbolo de la creación, un tema querido por el arte paleocristiano. El ambón se usaba para las lecturas durante la misa y proviene de la antigua basílica Ursiana. Es sorprendente encontrarlo aquí, en un contexto barroco, casi como un fósil viviente. Las escaleras originales se han perdido, pero la estructura es impecable.

La Capilla de la Virgen del Sudor: milagro y arte

En el transepto derecho, la Capilla de la Virgen del Sudor es un pequeño tesoro. Fue construida exvoto después de la peste de 1629-1630, pero su historia comienza antes: en 1512, durante la batalla de Rávena, un soldado apuñaló una imagen de la Virgen, y esta sangró o sudó sangre. El milagro se repitió en 1630. El icono, una tabla del siglo XIV de escuela giottesca, se guarda en el altar de mármoles policromados, obra de Pietro Bracci (1759). La cúpula está fresada por Giovanni Battista Barbiani con la Virgen en Gloria, y las pechinas tienen los Cuatro Evangelistas de Andrea Barbiani. En las hornacinas, dos sarcófagos del siglo V: de San Barbaciano y del beato Rinaldo da Concorezzo.

La Capilla de la Virgen del Sudor: milagro y arte

En el transepto derecho, la Capilla de la Virgen del Sudor es un pequeño tesoro. Fue construida exvoto después de la peste de 1629-1630, pero su historia comienza antes: en 1512, durante la batalla de Rávena, un soldado apuñaló una imagen de la Virgen, y esta sangró o sudó sangre. El milagro se repitió en 1630. El icono, una tabla del siglo XIV de escuela giottesca, se guarda en el altar de mármoles policromados, obra de Pietro Bracci (1759). La cúpula está fresada por Giovanni Battista Barbiani con la Virgen en Gloria, y las pechinas tienen los Cuatro Evangelistas de Andrea Barbiani. En las hornacinas, dos sarcófagos del siglo V: de San Barbaciano y del beato Rinaldo da Concorezzo.

Por qué visitarlo: tres razones para no perdértelo

1. Entrada gratuita: en una ciudad donde muchos sitios tienen costo, la Catedral es accesible para todos, sin billete. Puedes entrar y salir cuando quieras, incluso solo para un momento de recogimiento. 2. Un viaje en el tiempo: aquí conviven barroco, paleocristiano y medieval. El ambón del siglo VI, los sarcófagos del siglo V, las pinturas de Guido Reni en la Capilla del Santísimo Sacramento: cada rincón es una sorpresa. 3. La Madonna del Sudor: un icono milagroso que ha marcado la historia de la ciudad. Incluso si no eres creyente, su historia es fascinante. Y además, la capilla es una obra maestra del arte barroco.

Por qué visitarlo: tres razones para no perdértelo

1. Entrada gratuita: en una ciudad donde muchos sitios tienen costo, la Catedral es accesible para todos, sin billete. Puedes entrar y salir cuando quieras, incluso solo para un momento de recogimiento. 2. Un viaje en el tiempo: aquí conviven barroco, paleocristiano y medieval. El ambón del siglo VI, los sarcófagos del siglo V, las pinturas de Guido Reni en la Capilla del Santísimo Sacramento: cada rincón es una sorpresa. 3. La Madonna del Sudor: un icono milagroso que ha marcado la historia de la ciudad. Incluso si no eres creyente, su historia es fascinante. Y además, la capilla es una obra maestra del arte barroco.

Cuándo ir: el momento perfecto para la visita

Por la mañana temprano, cuando abre a las 7:00, el Duomo está casi desierto: pocos turistas, luz tenue que se filtra por las ventanas, y el silencio roto solo por los pasos sobre el pavimento de opus sectile. Es el momento ideal para disfrutar del púlpito y la capilla de la Virgen del Sudor sin aglomeraciones. Si pasas en diciembre, no te pierdas el belén artístico mecánico instalado en el interior, con figuras de estilo palestino y efectos de día/noche. En verano, las misas vespertinas crean un ambiente sugerente. Evita las horas centrales, cuando los grupos organizados llenan las naves.

Cuándo ir: el momento perfecto para la visita

Por la mañana temprano, cuando abre a las 7:00, el Duomo está casi desierto: pocos turistas, luz tenue que se filtra por las ventanas, y el silencio roto solo por los pasos sobre el pavimento de opus sectile. Es el momento ideal para disfrutar del púlpito y la capilla de la Virgen del Sudor sin aglomeraciones. Si pasas en diciembre, no te pierdas el belén artístico mecánico instalado en el interior, con figuras de estilo palestino y efectos de día/noche. En verano, las misas vespertinas crean un ambiente sugerente. Evita las horas centrales, cuando los grupos organizados llenan las naves.

En los alrededores: un paseo por el arte bizantino

A pocos metros del Duomo, en la Piazza Duomo, se encuentra el Baptisterio Neoniano, uno de los monumentos más antiguos de Rávena. Sus mosaicos del siglo V, con el bautismo de Cristo y los doce apóstoles, son imperdibles. Poco más lejos, el Museo Arzobispal conserva la Capilla de San Andrés, con mosaicos de la época ostrogoda, y el famoso trono de marfil de Maximiano. También el Palacio Arzobispal merece una visita. Junto con el Duomo, forman un conjunto que cuenta la historia de Rávena capital. Puedes ir a pie, todo está cerca.

En los alrededores: un paseo por el arte bizantino

A pocos metros del Duomo, en la Piazza Duomo, se encuentra el Baptisterio Neoniano, uno de los monumentos más antiguos de Rávena. Sus mosaicos del siglo V, con el bautismo de Cristo y los doce apóstoles, son imperdibles. Poco más lejos, el Museo Arzobispal conserva la Capilla de San Andrés, con mosaicos de la época ostrogoda, y el famoso trono de marfil de Maximiano. También el Palacio Arzobispal merece una visita. Junto con el Duomo, forman un conjunto que cuenta la historia de Rávena capital. Puedes ir a pie, todo está cerca.

Itinerarios en los alrededores


💡 Quizás no sabías que…

Según la tradición, durante la batalla de Rávena de 1512, el icono de la Virgen del Sudor sudó sangre, hecho que se repitió en 1630. Hoy en día sigue siendo meta de devoción popular y se lleva en procesión.