Faro de Cabo Palinuro: el segundo faro más alto de Italia con vistas a Sicilia

El Faro de Cabo Palinuro es uno de los faros más altos de Italia, con sus 70 metros de altura. Situado en la Punta del Telegrafo en Palinuro, dentro del Parque Nacional del Cilento, se encendió en 1870. Desde su cima se disfruta de una vista que llega hasta Sicilia. El interior es zona militar, pero el área circundante es accesible y ofrece panoramas impresionantes, perfectos para admirar el atardecer. En los alrededores se encuentran senderos como el Sendero de los Fortines y las Torres.
– Segundo faro más alto de Italia con 70 metros de altura
– Luz visible hasta 25 millas náuticas y hasta Sicilia
– Construido en 1870 sobre los basamentos de la Torre de Spartivento
– No visitable en su interior, pero área panorámica accesible

Copertina itinerario Faro de Cabo Palinuro: el segundo faro más alto de Italia con vistas a Sicilia
El Faro de Cabo Palinuro, de 70 metros de altura y visible hasta Sicilia, domina la costa cilentana. Construido en 1870 sobre los restos de la Torre de Spartivento, ofrece vistas impresionantes sobre el golfo. El interior no es visitable, pero la zona circundante regala atardeceres inolvidables.

Información útil


Introducción

Encaramado en la Punta del Telegrafo, el Faro de Cabo Palinuro es un gigante de 70 metros que domina la costa cilenatana. Segundo faro más alto de Italia, su luz llega hasta Sicilia, regalando una sensación de infinito. Llegar allí significa recorrer una carretera panorámica que ofrece vistas impresionantes del mar Tirreno. Cuando finalmente lo ves, te sientes pequeño ante tanta grandeza. El ambiente es tranquilo, suspendido entre el cielo y el mar. Un lugar que no se olvida.

Introducción

Encaramado en la Punta del Telegrafo, el Faro de Cabo Palinuro es un gigante de 70 metros que domina la costa cilenatana. Segundo faro más alto de Italia, su luz llega hasta Sicilia, regalando una sensación de infinito. Llegar allí significa recorrer una carretera panorámica que ofrece vistas impresionantes del mar Tirreno. Cuando finalmente lo ves, te sientes pequeño ante tanta grandeza. El ambiente es tranquilo, suspendido entre el cielo y el mar. Un lugar que no se olvida.

Apuntes históricos

El faro se encendió oficialmente el 19 de marzo de 1870, construido sobre los cimientos de la antigua Torre de Spartivento. Inicialmente funcionaba con aceite, luego con carbón y hoy es eléctrico. Durante 155 años permaneció fuera de los límites, pero en 2025 se abrió al público por primera vez, gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Centola y la Marina. Ha sido candidato en varias ocasiones al censo FAI ‘Luoghi del Cuore’. Estos son los momentos clave:

Apuntes históricos

El faro se encendió oficialmente el 19 de marzo de 1870, construido sobre los cimientos de la antigua Torre de Spartivento. Inicialmente funcionaba con aceite, luego con carbón y hoy es eléctrico. Durante 155 años permaneció fuera de los límites, pero en 2025 se abrió al público por primera vez, gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Centola y la Marina. Ha sido candidato en varias ocasiones al censo FAI ‘Luoghi del Cuore’. Estos son los momentos clave:

Cronología histórica

  • 1870 – Encendido del faro sobre los basamentos de la Torre Spartivento
  • 1873 – Documento ministerial certifica su funcionamiento
  • 2025 – Primera apertura al público después de 155 años
  • 2025 – Acuerdo con la Universidad Federico II para la valorización científica

Cronología histórica

  • 1870 – Encendido del faro sobre los basamentos de la Torre Spartivento
  • 1873 – Documento ministerial certifica su funcionamiento
  • 2025 – Primera apertura al público después de 155 años
  • 2025 – Acuerdo con la Universidad Federico II para la valorización científica

Arquitectura y tecnología

La torre blanca tiene 14 metros de altura, apoyada sobre un edificio de dos plantas. En su interior, una óptica giratoria emite una luz blanca visible a 25 millas. Es uno de los faros más altos de Italia, segundo en alcance luminoso. Hoy alimentado por corriente eléctrica con baterías de reserva, antes quemaba carbón. El acceso está prohibido (zona militar), pero desde fuera se admira la elegante estructura que emerge de la maquia mediterránea.

Arquitectura y tecnología

La torre blanca tiene 14 metros de altura, apoyada sobre un edificio de dos plantas. En su interior, una óptica giratoria emite una luz blanca visible a 25 millas. Es uno de los faros más altos de Italia, segundo en alcance luminoso. Hoy alimentado por corriente eléctrica con baterías de reserva, antes quemaba carbón. El acceso está prohibido (zona militar), pero desde fuera se admira la elegante estructura que emerge de la maquia mediterránea.

Un chapuzón en la naturaleza

Alrededor del faro, el matorral mediterráneo huele a siempreviva y lentisco. Aquí crece la rara Primula Palinuri, endémica del Cilento. El Sendero de los Fortines y las Torres pasa justo por aquí, ofreciendo paseos con vistas al mar. Desde la cima, la vista alcanza hasta Capri e Ischia en los días despejados. Las puestas de sol son espectaculares: el sol se hunde en el Tirreno tiñendo todo de naranja. Un paraíso para los amantes de la naturaleza.

Un chapuzón en la naturaleza

Alrededor del faro, el matorral mediterráneo huele a siempreviva y lentisco. Aquí crece la rara Primula Palinuri, endémica del Cilento. El Sendero de los Fortines y las Torres pasa justo por aquí, ofreciendo paseos con vistas al mar. Desde la cima, la vista alcanza hasta Capri e Ischia en los días despejados. Las puestas de sol son espectaculares: el sol se hunde en el Tirreno tiñendo todo de naranja. Un paraíso para los amantes de la naturaleza.

Por qué visitarlo

1. Panorama único: Desde la terraza natural se ve la costa cilentana, el mar y, con la luz adecuada, incluso Sicilia. 2. Atardecer inolvidable: Es el lugar perfecto para ver el sol desaparecer tras el horizonte, con colores que cambian minuto a minuto. 3. Excursión activa: Los senderos bien señalizados permiten combinar la visita con un paseo agradable inmerso en la naturaleza.

Por qué visitarlo

1. Panorama único: Desde la terraza natural se ve la costa cilentana, el mar y, con la luz adecuada, incluso Sicilia. 2. Atardecer inolvidable: Es el lugar perfecto para ver el sol desaparecer tras el horizonte, con colores que cambian minuto a minuto. 3. Excursión activa: Los senderos bien señalizados permiten combinar la visita con un paseo agradable inmerso en la naturaleza.

Cuándo ir

El mejor momento es al atardecer, cuando el sol incendia el cielo y la luz del faro comienza a brillar. En primavera y otoño los días son más despejados y menos concurridos. En verano se nota el calor, pero el aire es claro. Evita las horas centrales: es mejor llegar a última hora de la tarde, disfrutar del paseo y quedarse hasta el anochecer. Lleva unos prismáticos: la vista alcanza lejos.

Cuándo ir

El mejor momento es al atardecer, cuando el sol incendia el cielo y la luz del faro comienza a brillar. En primavera y otoño los días son más despejados y menos concurridos. En verano se nota el calor, pero el aire es claro. Evita las horas centrales: es mejor llegar a última hora de la tarde, disfrutar del paseo y quedarse hasta el anochecer. Lleva unos prismáticos: la vista alcanza lejos.

En los alrededores

A pocos pasos, las ruinas de Punta del Fortino (época napoleónica) y la Torre della Quaglia, bajo la cual se abre la Grotta Azzurra, accesible solo por mar. Vale la pena organizar un paseo en barco para ver el faro desde abajo y descubrir las calas escondidas. Todo ello en el Parque Nacional del Cilento, un patrimonio de biodiversidad.

En los alrededores

A pocos pasos, las ruinas de Punta del Fortino (época napoleónica) y la Torre della Quaglia, bajo la cual se abre la Grotta Azzurra, accesible solo por mar. Vale la pena organizar un paseo en barco para ver el faro desde abajo y descubrir las calas escondidas. Todo ello en el Parque Nacional del Cilento, un patrimonio de biodiversidad.

Itinerarios en los alrededores


💡 Quizás no sabías que…

En 2025, después de 155 años de su encendido, el faro ha abierto por primera vez al público, permitiendo admirar su interior y disfrutar de una vista única. Ha sido incluido en varias ocasiones en los ‘Lugares del Corazón’ del FAI, testimoniando su valor histórico y paisajístico.