La Tumba de Dante en Rávena es el lugar de sepultura del Sumo Poeta, situado en el centro histórico cerca de la Basílica de San Francisco. Este monumento neoclásico de 1780, diseñado por Camillo Morigia, ofrece una experiencia cultural intensa y gratuita en una atmósfera solemne y recogida.
- Templete neoclásico de 1780: Estructura de mármol blanco diseñada por el arquitecto Camillo Morigia.
- Lámpara votiva de Florencia: Alimentada anualmente con aceite donado por la ciudad natal de Dante.
- Cuadrarco de Braccioforte: Claustro medieval junto a la tumba donde Dante solía meditar.
- Zona del Silencio: Área establecida para preservar una atmósfera recogida y reflexiva.
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La Tumba de Dante en Rávena custodia los restos del padre de la lengua italiana en un templete neoclásico de 1780. Descubre la Zona del Silencio, el Cuadrarco de Braccioforte y la lámpara votiva alimentada con aceite de Florencia. Visita gratuita en el centro histórico.
- Via Guido Da Polenta, Ravenna (RA)
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Información útil
Introducción
Apuntes históricos
- 1321: Dante muere en Rávena y es enterrado en San Francisco.
- 1483: Bernardo Bembo, podestá veneciano en Rávena, restaura el primer sepulcro.
- 1780: Se construye el actual templete neoclásico por Camillo Morigia.
- 1865: Durante trabajos de restauración, se redescubren los huesos del poeta, escondidos siglos atrás.
El Cuadrarco de Braccioforte y el silencio
La Zona del Silencio
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Un detalle fascinante: la lámpara votiva dentro de la tumba se alimenta con el aceite donado cada año por la ciudad de Florencia, lugar de nacimiento de Dante, como signo de reconciliación póstuma. Esta tradición, iniciada en 1908, simboliza el vínculo entre las dos ciudades. Además, la tumba ha sido objeto de controversias históricas: Florencia ha intentado en varias ocasiones llevar los restos del poeta a su ciudad natal, pero Rávena siempre se ha negado, custodiando celosamente este tesoro. La sencilla epigrafía latina en la tumba, escrita por Bernardo Canaccio, reza: “Los derechos de la monarquía, los cielos y las aguas del Flegetonte visitando canté, hasta que volvió mi destino mortal. Pero como mi alma partió en busca de mejores estrellas, aquí yace mi cuerpo”. Estos elementos hacen de la visita un momento de profunda reflexión sobre la vida y la obra del poeta.






