Si crees que has visto templos griegos, el Templo de Hera II en Paestum te hará cambiar de opinión. Es el gigante dórico mejor conservado del mundo, y caminar entre sus columnas es un salto directo al 450 a.C. Este artículo te explica por qué vale la pena visitarlo, qué hace único este sitio y cómo organizarte mejor.
Columnas perfectas: 36 columnas dóricas de 9 metros de altura, todas originales e intactas, que te dan la impresión real de cómo era el templo.
Perspectiva única: La ubicación en el Parque Arqueológico te permite admirarlo desde diferentes ángulos, especialmente al atardecer cuando la piedra se tiñe de oro.
Accesibilidad total: Puedes acercarte y caminar alrededor del templo, tocando virtualmente la historia, algo raro para sitios tan antiguos.
Entrada combinada: La entrada incluye también el Museo Arqueológico y los otros dos templos, optimizando tiempo y costo.
El Templo de Hera II, conocido como Templo de Neptuno, es el más grande y mejor conservado de Paestum. Visita esta obra maestra dórica del siglo V a.C., Patrimonio de la UNESCO, con sus 36 columnas intactas y la majestuosidad que ha inspirado siglos de arquitectura.
- Via Sacra, Salerno (SA)
- Abrir en Google Maps
- Ver en Google Imágenes Tempio di Hera II – di Nettuno a Salerno
Información útil
Introducción
Apuntes históricos
- 460-450 a.C.: Construcción del templo
- 273 a.C.: Paestum se convierte en colonia romana
- Siglo IX: Abandono y progresivo enterramiento
- Alrededor de 1750: Reacondicionamiento y primeras excavaciones
- 1998: Inclusión en la lista de la UNESCO
El juego de las proporciones
La luz de Paestum
Por qué visitarlo
En los alrededores
Itinerarios en los alrededores
💡 Quizás no sabías que…
Un detalle que pocos notan: mira las columnas. No son perfectamente rectas, sino que tienen una ligera curvatura hacia adentro (éntasis). Este ingenioso recurso de los griegos creaba una ilusión óptica de perfección cuando se veía desde abajo. Además, el nombre ‘Templo de Neptuno’ es un error histórico: las excavaciones han confirmado que estaba dedicado a Hera, esposa de Zeus. La confusión surgió en el siglo XVIII, pero hoy en día ambos nombres se usan. La piedra local, el travertino, ha resistido 2500 años sin necesidad de restauraciones masivas, a diferencia de muchos sitios similares.



