Pinacoteca Cívica de Ascoli Piceno: obras maestras desde la Edad Media hasta el siglo XX

La Pinacoteca Cívica de Ascoli Piceno, una de las más importantes de Las Marcas, se encuentra en el majestuoso Palazzo dell’Arengo en la Piazza Arringo. Fundada en 1861, conserva más de 800 obras entre pinturas, esculturas y mobiliario de época que narran siglos de arte. Esto es lo que no te puedes perder:
El Pluvial de Nicolás IV, obra maestra de bordado inglés del siglo XIII
Los polípticos de Carlo Crivelli y ‘Paseo amoroso’ de Pellizza da Volpedo
Las salas amuebladas con muebles Sgariglia y lámparas de vidrio de Murano
La colección de dibujos con hojas de Guercino y Pietro da Cortona

Copertina itinerario Pinacoteca Cívica de Ascoli Piceno: obras maestras desde la Edad Media hasta el siglo XX
La Pinacoteca Cívica de Ascoli Piceno, en los salones del Palazzo dell’Arengo, expone obras de Tiziano, Crivelli, Guido Reni y el famoso Pluvial de Nicolás IV. Quince salas para un viaje del siglo XIII al XX. Horarios y entradas.

Información útil


Introducción

Entrar en la Pinacoteca Cívica de Ascoli Piceno es como cruzar el umbral de un palacio nobiliario: muebles de época, espejos venecianos y lámparas de vidrio de Murano enmarcan obras que van desde la Edad Media hasta el siglo XX. ¿La pieza estrella? El Piviale de Nicolás IV, un raro bordado inglés del siglo XIII. Pero cada sala guarda sorpresas, desde los trípticos de Carlo Crivelli hasta el ‘Paseo amoroso’ de Pellizza da Volpedo. Un museo que no es solo una colección de cuadros, sino una experiencia inmersiva entre arte y muebles valiosos.

Apuntes históricos

La Pinacoteca abrió el 4 de agosto de 1861, pocos meses después de la Unificación de Italia, por iniciativa de los artistas ascolanos Giorgio Paci y Giulio Gabrielli. El núcleo original provino de iglesias y conventos suprimidos tras el decreto Valerio, a los que se sumaron colecciones privadas: el legado de Antonio Ceci (1924), los muebles de la familia Sgariglia y la colección de Ernesto Verrucci. Hoy cuenta con más de 800 obras en 15 salas, amuebladas desde el Barroco hasta el Imperio. Una historia de donaciones y pasión cívica.

  • 1861: Fundación de la Pinacoteca
  • 1924: Llega la colección Ceci
  • 1907: Recuperación del Piviale de Nicolás IV
  • 2007: Las mayólicas ascolanas trasladadas al Museo del Arte Cerámico

El Piviale de Nicolás IV: una joya medieval

En la Sala del Piviale se guarda quizás el tesoro más preciado: un piviale inglés del siglo XIII (opus anglicanum) donado por el papa Nicolás IV – de origen ascolano – a la Catedral en 1288. Mide 159×340 cm, en tejido sciamito con brocado de oro, y representa evangelistas, pontífices y una Crucifixión. Robado en 1902, reapareció en Londres y fue devuelto gracias a John Pierpont Morgan. Es una pieza única en Italia, que hay que admirar con calma. No es solo un bordado: es un trozo de historia hecho de hilos de oro.

De Crivelli a Pellizza: obras maestras que no te puedes perder

La pinacoteca es una sucesión de firmas célebres. En la Sala de Tiziano destaca el ‘San Francisco recibiendo los estigmas’ del maestro veneciano (hacia 1570) y la Anunciación de Pietro Alemanno con el plano de Ascoli. Junto a ella, los dos trípticos de Carlo Crivelli (procedentes de Valle Castellana), con su dorado gótico. Más adelante, la Anunciación de Guido Reni (1629) y el ‘Tránsito de San José’ de Luca Giordano. Y para los amantes del siglo XIX, la Paseo amoroso de Pellizza da Volpedo (1901) es un salto al divisionismo.

Por qué visitarlo

Tres buenas razones: 1) El Pluvial de Nicolás IV – una obra maestra de bordado medieval que no encontrarás en ningún otro lugar de Italia. 2) Los polípticos de Carlo Crivelli – con su elegancia tardogótica, se encuentran entre los mejores del maestro veneciano. 3) El ambiente del palacio – los muebles y las decoraciones donados por la familia Sgariglia hacen la visita más íntima, como si fueras huésped en una residencia histórica. Además, audioguías y recorridos táctiles hacen que el museo sea accesible para todos.

Cuándo ir

¿El mejor momento? Una mañana entre semana de primavera u otoño. La luz se filtra suavemente por las ventanas del Palazzo dell’Arengo y los reflejos en los muebles dorados crean un ambiente casi mágico. Evita los fines de semana si puedes: la pinacoteca es muy querida y puede llenarse. En invierno, en cambio, las salas son más íntimas, y el calor de las lámparas de Murano lo hace todo más acogedor. En fin, elige un día con calma, sin prisas.

En los alrededores

Nada más salir, estás en Piazza Arringo: desde aquí puedes llegar a pie a Piazza del Popolo, el salón de Ascoli, con su logia renacentista y el Caffè Meletti. A dos pasos, la Catedral de San Emidio (con la cripta románica y el baptisterio) y el Museo del Arte Cerámico, que conserva espléndidas mayólicas ascolanas. Si tienes tiempo, date un salto a la Galería de Arte Contemporáneo Osvaldo Licini: un viaje al siglo XX.

Itinerarios en los alrededores


💡 Quizás no sabías que…

El Pluvial de Nicolás IV, datado en el siglo XIII, fue robado en 1902 y reapareció en el South Kensington Museum de Londres. Fue adquirido por el magnate John Pierpont Morgan, quien en 1907 lo devolvió al Estado Italiano. Desde entonces se conserva en la Pinacoteca, único ejemplar en Italia de opus anglicanum.