🧭 Qué esperar
- Ideal para un fin de semana cultural entre historia y arte
- Punto fuerte: centro histórico compacto y bien conservado
- Imperdible: vista desde la Torre Cívica sobre las Dolomitas
- Recomendado: paseo entre palacios y puertas medievales
- No te pierdas: Palacio de los Rectores y Palacio Fulcis
Eventos en los alrededores
Belluno, enclavada entre las Dolomitas, es una ciudad de encanto histórico que merece una visita. Su centro histórico es una joya de arquitectura veneciana y medieval. Palacio de los Rectores domina la Plaza de los Mártires con su fachada renacentista, mientras que Palacio Fulcis alberga el museo cívico con obras de arte. Las antiguas puertas de la ciudad, como Puerta Dojona y Puerta Dante, cuentan la defensa de la urbe. No te pierdas la Torre Cívica para una vista impresionante de las montañas. Pasea por la vía Mezzaterra entre tiendas y cafés, y descubre el Teatro Municipal, joya del siglo XIX. Otros puntos de interés son Palacio Crepadona, centro cultural, y el Torreón, resto de las antiguas murallas. Un itinerario a pie te llevará a descubrir rincones pintorescos, entre palacios históricos y vistas a las Dolomitas. Belluno es ideal para una escapada cultural e histórica.
Vista general
Itinerarios en los alrededores
Palacio de los Rectores
- Ir a la ficha: Palazzo dei Rettori de Belluno: frescos renacentistas y terraza panorámica sobre los Dolomitas
- Via XXX Aprile, Belluno (BL)
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Si paseas por el centro de Belluno, es imposible no notar el Palacio de los Rectores, que se asoma a la Plaza del Duomo. Este edificio fue durante casi cuatrocientos años el corazón del poder veneciano sobre la ciudad. Su historia comienza en 1409, cuando se construyó una primera fortificación, luego destruida por un incendio en 1802. Pero lo que vemos hoy es el resultado de ampliaciones sucesivas: en 1491 el rector Maffeo Tiepolo añadió una logia lombardesca de dos pisos en el lado oeste, y en 1496 el arquitecto veneciano Giovanni Candi – el mismo del famoso “bovolo” del Palacio Contarini en Venecia – diseñó una ampliación, completada solo en 1536 bajo Girolamo Rimondi. Entre 1536 y 1547 se levantó la torreta del reloj, diseñada por Valerio da San Vittore. En el interior, a pesar de las restauraciones tras los terremotos, muchas estancias han mantenido su aspecto original, en particular el salón central del segundo piso y la salita con techo a la sansovina. En la fachada se conservan escudos y bustos de rectores venecianos. Hoy el palacio es sede de la Prefectura, pero se puede admirar desde el exterior: no os perdáis la torre del reloj, una pequeña joya arquitectónica.
Palazzo Fulcis: la joya del siglo XVIII que alberga el Museo Cívico
- Piazza Vittorio Emanuele II, Belluno (BL)
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Si crees que Belluno es solo montañas y naturaleza, Palazzo Fulcis te hará cambiar de opinión. Este elegante edificio del siglo XVIII, en via Roma 28, es hoy la sede de los Museos Cívicos, un verdadero tesoro artístico que une la arquitectura del palacio con las colecciones históricas. Construido por el arquitecto Valentino Alpago-Novello en 1776 uniendo tres edificios preexistentes, el palacio conserva aún hoy los estucos originales y los pavimentos de granito veneciano. En su interior, en cinco plantas y 24 salas, se desarrolla un recorrido que desde el siglo XV llega al siglo XIX, con obras de artistas como Sebastiano Ricci, destacando su Caída de Faetón, Bartolomeo Montagna, Domenico Tintoretto e Ippolito Caffi. No faltan esculturas de madera de Andrea Brustolon, porcelanas, joyas bellunesas y una sección arqueológica. El museo abre de martes a domingo (horarios variables, cerrado los lunes). La entrada general cuesta 8 €. Una visita aquí te hará apreciar el lado artístico de Belluno, lejos de los lugares habituales. Recomiendo no perderse el gran salón pintado al fresco por Costantino Cedini y el Camerino de Hércules, aunque este último no siempre es accesible. Para los amantes de la historia, el palacio ha acogido a personajes como el virrey Eugenio Napoleón. En resumen, una inmersión en la belleza dieciochesca que merece al menos un par de horas.






