🧭 Qué esperar
- Ideal para quien busca mar, historia y naturaleza lejos de las rutas turísticas más transitadas.
- Puntos fuertes: Gargano salvaje con acantilados blancos, pueblos medievales intactos y sitios arqueológicos de la Daunia.
- Destaca contrastes extraordinarios entre costa e interior, con gastronomía vinculada a la trashumancia y al mar.
- Incluye 15 lugares detallados con mapas, fotos e información práctica para la visita.
Eventos en los alrededores
La Provincia de Foggia es un territorio de contrastes extraordinarios, donde el Gargano se sumerge en el mar Adriático con acantilados blancos y pinos centenarios, mientras el interior de la Daunia conserva pueblos medievales intactos y testimonios arqueológicos únicos. En Vieste el Faro de Isla Sant'Eufemia domina la costa, mientras Pizzomunno emerge de las aguas como un monolito calcáreo símbolo de la ciudad. En el interior, Lucera custodia el Anfiteatro Romano Augusteo y la majestuosa Fortaleza suevo-anjouina, mientras Monte Sant'Angelo atrae peregrinos con el Castillo normando-suevo-anjouino-aragonés y el santuario micaélico. Los trulli de Alberobello aquí dan paso a las maserías fortificadas y a las torres costeras como Torre Mileto en San Nicandro Garganico. El Parque Nacional del Gargano ofrece trekking en el Bosque Umbra y cuevas prehistóricas como la Gruta Paglicci en Rignano Garganico, uno de los sitios paleolíticos más importantes de Europa. La gastronomía está ligada a la trashumancia y al mar: prueben las orechiette con grelos de nabos, el cacioricotta y el pescado azul de los trabucchi.
Vista general
- Faro de Isla Sant'Eufemia
- Pizzomunno
- Castillo normando-suevo-angevino-aragonés
- Fortaleza Suevo-Angevina de Lucera
- Anfiteatro Romano Augusteo
- Cueva Paglicci
- Necrópolis La Salata
- Torre Mileto
- Castillo Suevo-Angevino de Manfredonia
- Museo Nacional Arqueológico de Manfredonia
- Herdonia: Viaje en el Tiempo entre las Ruinas Romanas
- Castillo Ducal de Torremaggiore
- Torre Alemanna
- Bodegas Cerrato
- Castillo de Crepacuore
Itinerarios en los alrededores
Faro de Isla Sant'Eufemia
- Lungomare Cristoforo Colombo, Vieste (FG)
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El Faro de Isla Sant'Eufemia se erige sobre un espolón rocoso a pico sobre el mar, a pocos kilómetros del centro de Vieste. Construido en 1867, este faro histórico sigue hoy en funcionamiento y representa uno de los miradores más sugerentes de la costa garganica. Su posición aislada, accesible a través de un sendero panorámico que bordea los famosos acantilados en vertical, regala vistas impresionantes del Adriático y de las formaciones rocosas que caracterizan esta parte del Gargano. El faro no es visitable en su interior por ser aún una instalación de la Marina Militar, pero el recorrido para alcanzarlo ya merece por sí solo el viaje. A lo largo del camino se pueden admirar las típicas formaciones calcáreas modeladas por el viento y el mar, con panorámicas que abarcan desde la Bahía de San Felice hasta la sugerente Pizzomunno, el monolito símbolo de Vieste. El mejor momento para la visita es al atardecer, cuando los rayos del sol tiñen de rojo y naranja las blancas rocas y el faro inicia su función nocturna. Lleven consigo la cámara fotográfica porque los contrastes de luz entre el blanco de la roca, el azul del mar y el verde del matorral mediterráneo crean escenarios únicos. El acceso es libre y gratuito, pero atención: el sendero no está iluminado y en algunos tramos es bastante empinado, por lo que el calzado cómodo es obligatorio.
Pizzomunno
Pizzomunno es el símbolo indiscutible de Vieste, un monolito calcáreo que se alza 25 metros directamente desde la arena blanca de la playa del Castillo. Su forma esbelta y su color blanco níveo, que al atardecer se tiñe de rosa, lo convierten en un espectáculo natural único en el Gargano. La leyenda cuenta que en otro tiempo fue un joven pescador llamado Pizzomunno, transformado en piedra por amor de la sirena Cristalda. Hoy, este islote icónico es el punto de referencia para quienes visitan la costa, un lugar perfecto para tomas fotográficas memorables, especialmente al amanecer cuando la luz rasante realza sus vetas. La playa a sus pies, con aguas cristalinas y fondos arenosos, es ideal para un baño refrescante. Pizzomunno no es solo una roca: es un testigo silencioso de la historia y la naturaleza del Gargano, un imprescindible para quien busca emociones auténticas.
Castillo normando-suevo-angevino-aragonés
- Via Castello, Monte Sant'Angelo (FG)
- https://ecogargano.it/
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El Castillo normando-suevo-angevino-aragonés de Monte Sant'Angelo es un verdadero libro de historia en piedra. Construido en el año 837 d.C. por voluntad del príncipe lombardo Orso I, esta fortaleza ha visto pasar cuatro dominaciones diferentes que cada una dejó su huella arquitectónica. Los Normandos añadieron los imponentes muros defensivos, Federico II de Suevia transformó el castillo en residencia de caza, mientras que los Angevinos y los Aragoneses ampliaron aún más la estructura con torres y bastiones. Hoy puedes explorar la Torre de los Gigantes, de 18 metros de altura y construida con bloques ciclópeos, y el Salón del Tesoro donde antiguamente se custodiaban las riquezas del reino. No te pierdas la Sala del Trono con su chimenea monumental y las sugerentes prisiones excavadas en la roca. Desde las terrazas se disfruta de una vista impresionante sobre el golfo de Manfredonia y todo el Gargano. El castillo acoge a menudo exposiciones temporales y eventos culturales, haciendo de cada visita una experiencia única. La entrada cuesta pocos euros e incluye el acceso a todos los niveles del monumento. Te recomiendo visitarlo al atardecer, cuando la luz dorada realza la belleza de las piedras antiguas y crea atmósferas inolvidables.
Fortaleza Suevo-Angevina de Lucera
- Sentiero dell Fortezza Svevo-Angioina, Lucera (FG)
- https://www.comune.lucera.fg.it/lucera/zf/index.php/servizi-aggiuntivi/index/index/idtesto/36
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La Fortaleza suevo-anjevina de Lucera es uno de los complejos fortificados más imponentes del sur de Italia, construida por orden de Federico II de Suabia en el siglo XIII sobre un asentamiento romano preexistente. Situada en la cima de la colina Albano, a 250 metros de altitud, ofrece una vista panorámica impresionante sobre la llanura de Tavoliere y el Gargano. La estructura combina elementos arquitectónicos suevos, como las torres cuadradas, y angevinos, con las torres cilíndricas añadidas tras la conquista de Carlos I de Anjou. Pasear a lo largo de las murallas perimetrales, de casi 900 metros de longitud, permite apreciar la majestuosidad de las 24 torres originales, muchas de las cuales aún se conservan intactas. En el interior del patio, los restos del Palacio Imperial y de la Capilla Palatina atestiguan la función residencial de la fortaleza, que albergó la corte de Federico II. Especialmente sugerente es el sistema de cisternas para la recogida de agua de lluvia, ejemplo de ingeniería medieval. La fortaleza fue también escenario de eventos históricos cruciales, como la expulsión de la comunidad sarracena en 1300. Hoy en día, además de las visitas guiadas, acoge eventos culturales y recreaciones históricas, convirtiéndola en un lugar vivo y cautivador. El acceso es cómodo, con un aparcamiento cercano y rutas bien señalizadas.
Anfiteatro Romano Augusteo
- Ir a la ficha: Anfiteatro Romano de Lucera: Arena del siglo I a.C. para 18.000 espectadores
- Viale Giovanni Paolo II, Lucera (FG)
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El Anfiteatro Romano Augusteo de Lucera representa uno de los testimonios arqueológicos más significativos de la Apulia romana. Construido entre el 27 a.C. y el 14 d.C. por voluntad de Marco Vecilio Campo, este imponente edificio podía albergar hasta 18.000 espectadores, cifra que lo sitúa entre los más grandes del sur de Italia. Su posición estratégica, en las faldas de la colina donde se alzaba la acrópolis, ofrecía una vista panorámica de la llanura circundante. Hoy, visitando el anfiteatro, aún se pueden admirar los restos de la arena elíptica (76x60 metros), los vomitorios y parte de las gradas. Particularmente sugerentes son los subterráneos, donde se preparaban los espectáculos con gladiadores y fieras. El anfiteatro era parte integral de la colonia romana de Luceria, fundada en el 314 a.C., y testimonia la importancia estratégica de la ciudad en el control del Tavoliere. Durante las excavaciones han surgido hallazgos que confirman el uso del edificio hasta el siglo IV d.C. La visita se completa con la cercana Fortaleza Suevo-Angioina, creando un recorrido histórico que abarca diferentes épocas. El acceso es fácil y el área está bien señalizada, con paneles informativos que reconstruyen la vida en la antigua Luceria.
Cueva Paglicci
- Ir a la ficha: Cueva Paglicci: pinturas rupestres de 30.000 años de antigüedad en el Gargano
- Strada Provinciale 22 Borgo Celano, Rignano Garganico (FG)
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La Cueva Paglicci es uno de esos lugares que te hacen sentir el peso de la historia. Situada en el territorio de Rignano Garganico, esta cavidad kárstica no es solo una simple cueva, sino un verdadero archivo de la prehistoria italiana. Aquí se han encontrado hallazgos que abarcan un período temporal de más de 200.000 años, desde el Paleolítico inferior hasta la Edad del Bronce. Lo que hace única esta cueva son las pinturas rupestres que decoran sus paredes, entre las que destacan las célebres figuras de caballos rojos y negros, consideradas entre las más antiguas de Europa. Durante la visita se pueden admirar también incisiones esquemáticas y símbolos que narran la vida cotidiana de nuestros antepasados. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz herramientas de sílex, huesos trabajados e incluso restos humanos de Homo sapiens, entre ellos el esqueleto de un joven del Paleolítico superior. La cueva se desarrolla en dos salas principales conectadas por un corredor, con formaciones calcáreas que crean una atmósfera sugestiva. El acceso es posible solo con visitas guiadas, que permiten descubrir cada detalle de este sitio extraordinario. Para quienes aman la arqueología y la historia antigua, la Cueva Paglicci representa una parada obligatoria en el Gargano, ofreciendo una experiencia que va mucho más allá de la simple visita turística.
Necrópolis La Salata
- Strada Provinciale 52 Vieste - Peschici, Vieste (FG)
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La Necrópolis La Salata es uno de esos lugares que te hacen sentir el peso de la historia. Situada en Vieste, justo frente al mar, esta área arqueológica paleocristiana data de los siglos IV-V d.C. y se desarrolla en un contexto natural único. Las tumbas están excavadas directamente en la roca caliza, algunas simples, otras más elaboradas con arcosolios y loculi múltiples. Lo que impacta inmediatamente es la ubicación: las sepulturas dan al mar, casi como queriendo acompañar a los difuntos al más allá con la vista del Adriático. La necrópolis toma su nombre de la cercana fuente de agua salobre que rezuma de las paredes rocosas, creando un ambiente húmedo y sugerente. No se trata solo de un sitio arqueológico, sino de un lugar donde la naturaleza y la historia se fusionan. Las cuevas naturales han sido adaptadas con fines funerarios, con tumbas de fosa y nichos que testimonian ritos y creencias de la época. La visita es una experiencia inmersiva: se camina entre los restos de antiguas comunidades, con el sonido del mar de fondo. El sitio está bien conservado y es accesible, aunque algunos puntos requieren atención por el terreno irregular. La luz del atardecer, en particular, regala atmósferas mágicas, acentuando las sombras en las cavidades rocosas. Para los apasionados de la historia, pero también para quienes buscan lugares fuera de los circuitos turísticos habituales, La Salata ofrece una mirada auténtica sobre el pasado del Gargano, lejos de las multitudes de las playas cercanas.
Torre Mileto
- Ir a la ficha: Torre Mileto: playa dorada con dunas, pinar y torre del siglo XVI en el Gargano
- Strada Provinciale 41 San Nicandro - Torre Mileto - Stazione Ischitella, San Nicandro Garganico (FG)
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Torre Mileto es una de las torres costeras del siglo XVI que salpican el litoral garganés, construida para avistar las incursiones sarracenas. Situada en San Nicandro Garganico, esta estructura de piedra caliza domina un tramo de costa aún salvaje y poco concurrido, caracterizado por una playa de arena fina y aguas cristalinas. La torre, de unos 12 metros de altura, presenta una planta cuadrangular y conserva parte de las almenas originales, ofreciendo una vista impresionante entre el azul del mar y el verde del matorral mediterráneo. El área circundante es ideal para paseos naturalistas: se pueden observar plantas de enebro, lentisco y, en la época adecuada, orquídeas silvestres. La playa, sin servicios, es perfecta para quienes buscan tranquilidad y un baño refrescante lejos de la multitud. Cerca, los restos de un antiguo embarcadero atestiguan la importancia estratégica del lugar. Para visitar el interior de la torre, es necesario verificar los horarios de apertura, a menudo vinculados a eventos de verano o visitas guiadas promovidas por el Ayuntamiento. La puesta de sol aquí regala panoramas impresionantes sobre el Golfo de Manfredonia, con los colores del cielo reflejándose en las aguas poco profundas. Se recomienda combinar la visita con un almuerzo a base de pescado fresco en los restaurantes de San Nicandro, donde se pueden degustar especialidades como los mejillones peludos del Gargano.
Castillo Suevo-Angevino de Manfredonia
- Via dell'Arcangelo, Manfredonia (FG)
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El Castillo Suevo-Angevino de Manfredonia se alza imponente a la entrada del puerto, ofreciendo una perspectiva única sobre la historia de la ciudad. Construido por voluntad de Manfredo de Suabia en el siglo XIII, esta fortaleza representa un raro ejemplo de arquitectura militar que fusiona elementos suevos y angevinos. La estructura cuadrangular con torres angulares cilíndricas es típica de la época federiciana, mientras que las posteriores modificaciones angevinas reforzaron sus defensas. Hoy alberga el Museo Nacional Arqueológico del Gargano, donde es posible admirar hallazgos que abarcan desde la prehistoria hasta la Edad Media, incluyendo las famosas estelas daunias descubiertas en la zona. Subiendo a las murallas, la vista se extiende sobre el Golfo de Manfredonia y el Gargano, regalando panoramas impresionantes. Las salas internas conservan rastros de los antiguos frescos y permiten imaginar la vida cortesana que aquí se desarrollaba. Particularmente sugerente es el patio interior, donde aún se respira la atmósfera medieval. La posición estratégica del castillo, controlando el puerto y las vías de comunicación, lo convirtió durante siglos en un punto crucial para el dominio del Adriático meridional. Visitarlo significa emprender un viaje en el tiempo a través de los acontecimientos que moldearon esta tierra fronteriza.
Museo Nacional Arqueológico de Manfredonia
- Piazzale Silvio Ferri, Manfredonia (FG)
- http://musei.beniculturali.it/musei?mid=5365&nome=museo-nazionale-archeologico-di-manfredonia
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- pm-pug.museomanfredonia@beniculturali.it
- +39 0884 587838
Si crees que Manfredonia es solo mar y castillo, prepárate para una sorpresa: el Museo Nacional Arqueológico te espera con tesoros que cuentan una historia de miles de años. Situado en el antiguo convento de San Francisco, justo en el centro histórico, este museo es el guardián de la memoria de los Daunios, la antigua población que habitaba estas tierras antes de los romanos. No es el típico museo polvoriento: aquí se respira la vida de quienes caminaron por el Gargano ya en el siglo VI a.C. Las salas te guían a través de hallazgos que abarcan desde la prehistoria hasta la edad medieval, con una sección dedicada a la Cueva Paglicci de Rignano Garganico, donde se encontraron grafitis paleolíticos entre los más antiguos de Europa. Pero la pieza estrella son las estelas daunias, losas de piedra talladas con figuras humanas estilizadas, símbolos y escenas de la vida cotidiana que los Daunios usaban como marcadores funerarios. Cada una tiene su historia: algunas muestran guerreros con cascos emplumados, otras mujeres con joyas, todas cuentan de un pueblo que comerciaba con los griegos y resistía las invasiones. No te pierdas la sala de los bronces, con alfileres y fíbulas que demuestran una maestría artística increíble. El museo está bien organizado, con paneles claros que explican cada detalle sin resultar pesados, perfecto para una visita de una o dos horas. Y la entrada cuesta solo unos pocos euros, una ganga para un viaje tan profundo en la historia.
Herdonia: Viaje en el Tiempo entre las Ruinas Romanas
- Ir a la ficha: Herdonia: Ruinas Romanas y Murallas Medievales en la Llanura de Foggia
- Via Traiana, Ordona (FG)
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Herdonia, situada en Ordona, es uno de esos sitios arqueológicos que te hace sentir realmente en contacto con la historia. Paseando entre sus ruinas, aún puedes percibir la atmósfera de lo que fue una de las ciudades más importantes de la Daunia. El foro romano es el corazón palpitante del área, con sus adoquines bien conservados que te guían a través de lo que era el centro de la vida pública. No te pierdas las termas públicas, donde puedes observar los sistemas de calefacción hipocausto aún visibles, una ingeniería romana que deja boquiabierto. Los mosaicos policromos de la domus aristocrática están entre los mejor conservados del norte de Apulia, con motivos geométricos y figurativos que cuentan historias de un pasado lejano. El anfiteatro, aunque menos imponente que otros, ofrece una visión auténtica de los espectáculos gladiatorios que aquí tenían lugar. La basílica paleocristiana con sus restos de ábside y baptisterio testimonia la transición al cristianismo, mientras que las necrópolis en los márgenes del sitio revelan rituales funerarios antiguos. Herdonia fue también escenario de la Batalla de Herdonia durante la Segunda Guerra Púnica, un detalle que hace la visita aún más significativa para los apasionados de historia. El sitio está bien señalizado con paneles explicativos que te ayudan a orientarte sin necesidad de guía, pero si quieres profundizar, los hallazgos más valiosos están expuestos en el Museo Cívico de Ordona, a pocos minutos de distancia. Recomiendo visitar temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar el calor estival y disfrutar de la mejor luz para las fotos. Recuerda llevar calzado cómodo porque el terreno es irregular, y lleva siempre agua, especialmente en verano. Herdonia no es solo un conjunto de piedras, sino un lugar donde cada rincón cuenta una historia, perfecto para quien busca una experiencia arqueológica auténtica lejos de las multitudes.
Castillo Ducal de Torremaggiore
- Via Luigi Rossi, Torremaggiore (FG)
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El Castillo Ducal de Torremaggiore se alza majestuoso sobre una colina que domina todo el Tavoliere delle Puglie, ofreciendo una vista panorámica que se extiende desde las montañas del Subapenino Dauno hasta el Gargano. Construido en el siglo XIII por voluntad de Federico II de Suabia, esta imponente fortaleza representa uno de los ejemplos mejor conservados de arquitectura fortificada en Capitanata. La estructura original suaba fue ampliada en el siglo XV por la poderosa familia De Sangro, que transformó la fortaleza en una residencia ducal renacentista sin desnaturalizar su función defensiva. Hoy en día aún se pueden admirar las cuatro torres angulares que caracterizan la planta cuadrangular, la torre del homenaje central de 25 metros de altura y los paseos de ronda perfectamente conservados. En el interior, los salones nobles conservan vestigios de los frescos originales y chimeneas monumentales de piedra local. Particularmente sugerente es el patio interior, donde se encuentra un pozo de 40 metros de profundidad que garantizaba el suministro de agua durante los asedios. El castillo alberga periódicamente exposiciones temporales y eventos culturales, pero su verdadera atracción sigue siendo la atmósfera medieval que se respira al recorrer sus salas. La posición estratégica permitía un control visual de todo el territorio circundante, función que hoy se traduce en un excepcional mirador sobre el paisaje agrícola del Tavoliere.
Torre Alemanna
- Via Mentana, Cerignola (FG)
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Torre Alemanna es uno de esos lugares que te sorprende por su historia estratificada y su atmósfera única. Fundada en el siglo XIII por los Caballeros Teutónicos, esta imponente estructura domina la campiña cerignolana con su torre de 25 metros de altura. No es solo un simple castillo: aquí se respira la esencia de la Apulia medieval, cuando la Orden Teutónica gestionaba estas tierras como granero del Reino de Sicilia. La particularidad que salta a la vista es el complejo arquitectónico híbrido, donde se fusionan elementos militares y religiosos. La torre principal, con sus aspilleras y coronamiento almenado, convive con la capilla dedicada a Santa María, que conserva vestigios de frescos del siglo XIV. Recientemente restaurada y transformada en Museo de la Cerámica, alberga una colección de hallazgos cerámicos desde la Edad Media hasta el Renacimiento descubiertos durante las excavaciones. La visita te lleva a través de los distintos niveles: desde la cisterna hipogea hasta las plantas nobles, hasta la cima de la torre desde donde se disfruta de una panorámica impresionante sobre la llanura foggiana. El aspecto más fascinante es descubrir cómo este lugar ha sido durante siglos un cruce de culturas: desde los caballeros alemanes hasta los monjes basilianos, pasando por los campesinos locales. Hoy, además del recorrido museístico, Torre Alemanna acoge eventos culturales y exposiciones temporales que animan los antiguos espacios. La sensación es de caminar a través de ocho siglos de historia, todos concentrados en esta fortaleza que parece salida de un relato caballeresco.
Bodegas Cerrato
- Via Torino, Bovino (FG)
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Las Bodegas Cerrato en Bovino representan una auténtica joya enológica en el corazón de la Daunia. Situadas en un edificio histórico que conserva el encanto de las antiguas tradiciones vinícolas, estas bodegas ofrecen una experiencia inmersiva en la producción de vinos autóctonos como el Nero di Troia y el Bombino Nero. La visita guiada te lleva a través de las cubas de fermentación de cemento y las barricas de roble donde los vinos maduran lentamente, revelando aromas intensos y estructuras complejas. La familia Cerrato, dedicada a la viticultura desde generaciones, comparte con pasión los secretos de la vinificación, desde la vendimia manual hasta el afinado en botella. No te pierdas la cata de sus crus seleccionados, acompañados de quesos locales y embutidos de la zona, como la sobrasada de Bovino. El ambiente acogedor y familiar hace de esta experiencia ideal para quienes buscan autenticidad y calidad, lejos de los circuitos turísticos más concurridos. Se recomienda reservar con antelación para disfrutar plenamente de la hospitalidad y las historias que enriquecen cada copa.
Castillo de Crepacuore
- Strada Comunale Ignazia, Faeto (FG)
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El Castillo de Crepacuore domina el pequeño pueblo de Faeto desde sus 820 metros de altitud, ofreciendo una vista impresionante del valle subyacente. Esta fortaleza medieval, construida probablemente entre los siglos XI y XII, representa una de las joyas menos conocidas de la provincia de Foggia. Su posición estratégica no es casual: servía para controlar las vías de comunicación entre Apulia y Campania. Hoy lo que queda son las impresionantes murallas perimetrales y la torre principal, aún bien conservada a pesar de los siglos. La particularidad de este castillo es su arquitectura militar típicamente normanda, con gruesos muros de piedra local que se fusionan perfectamente con el paisaje circundante. Al visitarlo, se nota inmediatamente cómo estaba concebido para resistir asedios: las aspilleras para los arqueros son aún visibles, así como los restos de las antiguas escaleras que llevaban a las plantas superiores. El encanto de este lugar reside precisamente en ser auténtico y poco turístico: no hay entradas ni horarios de visita rígidos, solo el placer de explorar libremente un pedazo de historia. Los mejores momentos para la visita son a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando la luz rasante realza las texturas de la piedra y crea atmósferas inolvidables. No olviden llevar consigo la cámara fotográfica: los rincones panorámicos sobre el Valle del Celone valen por sí solos el viaje.






