Teatro Sociale de Como, en la Via Bellini 3, es el principal teatro de ópera de la ciudad: inaugurado en 1813, conserva una sala a la italiana en forma de herradura con tres órdenes de palcos y dos galerías. Hoy acoge ópera, prosa, danza, conciertos y la temporada Fairplay 2025/2026, con taquilla en el 031 270170. • Sala a la italiana con decoraciones doradas y acústica de alto nivel. • Historia desde 1813: proyecto de Giuseppe Cusi y telón de Alessandro Sanquirico. • Grandes invitados: Niccolò Paganini, Franz Liszt y Giuditta Pasta. • Eventos para todos: ópera, prosa, danza, musical y espectáculos familiares.
Introducción: Teatro Sociale Como, ópera y espectáculos desde 1813
Via Bellini 3, en pleno centro histórico, a dos pasos del Duomo de Como. Aquí se levanta el telón del Teatro Sociale, y en cuanto entras parece que retrocedes en el tiempo. La sala en forma de herradura, con palcos dorados y decoraciones pictóricas, tiene un encanto que no esperas: es un ejemplo auténtico de teatro a la italiana, de esos que normalmente solo se ven en los libros. Fuera, la ciudad vive del paseo junto al lago y de las caminatas; dentro, el tiempo se ralentiza. Basta con alzar la mirada hacia la bóveda y la araña para olvidar todo lo demás. El aforo alcanza hasta 999 butacas entre platea, tres niveles de palcos y dos galerías, con foso de orquesta mecanizado y retráctil. Seré sincera: no es el teatro más famoso de Italia y, precisamente por eso, tiene un ambiente recogido, íntimo y auténtico.
Apuntes históricos: más de dos siglos de espectáculos
El Teatro Sociale nace por voluntad de la Sociedad de Propietarios de Palcos, fundada en 1764, y del podestà Gian Pietro Porro. Al principio los espectáculos se celebraban en el Broletto; luego, en 1811, el Ayuntamiento concedió a los propietarios de palcos el cercano Castillo de la Torre Rotonda, que se remonta a 1250 y ya estaba en ruinas, y que fue demolido para levantar el nuevo edificio firmado por el arquitecto Giuseppe Cusi. La inauguración llegó el
28 de agosto de 1813 con ‘Adriano en Siria’: para la ocasión Alessandro Sanquirico pintó un telón con la muerte de Plinio el Viejo. Las fachadas neoclásicas, con altas columnas corintias, se completaron entre 1819 y 1821; en 1855 la sala se amplió con una quinta galería. Por el escenario pasaron Nicolò Paganini en 1823 y Franz Liszt en 1837.
- 1764: nace la Sociedad de Propietarios de Palcos
- 1811: se derriba el Castillo de la Torre Rotonda
- 1813: inauguración con ‘Adriano en Siria’
- 1819-1821: finalización de las fachadas
- 1855: ampliación de la sala
- 1899: llega la luz eléctrica
- 1943-44: La Scala se traslada aquí
- 2013: bicentenario y reapertura de la arena
Dentro del teatro: la sala, la Sala Blanca y el anfiteatro
La sala principal es una obra maestra de detalles: decoraciones pictóricas y pan de oro que brillan bajo la gran lámpara de araña, y una acústica de alto nivel. El escenario mide 21,50 metros de ancho por 13,50 de profundidad, con boca de escena de 12,80 metros y parrilla de 13,50 de alto. Pero el Sociale es un mundo de ambientes: el Foyer, la Sala Canónica, la Sala de los Pintores, la Sala Pasta e incluso un restaurante. No te pierdas la Sala Blanca, repintada de blanco entre 1904 y 1905, con grandes espejos y lámparas de araña. También está la Sala del Zodiaco, decorada en 1911 con pinturas inspiradas en los frescos del Palazzo Vertemate-Franchi en Piuro. Y en verano se abre el anfiteatro al aire libre, de nuevo disponible para espectáculos.
Ópera, prosa y espectáculos para familias: la programación
Desde 2002, la gestión corre a cargo de AsLiCo, que ha transformado el teatro en un centro de espectáculo y formación. La programación abarca desde la ópera lírica hasta la prosa, desde la música hasta la danza, con más de 300 días de apertura al año. La temporada 2025/2026 se llama ‘Fairplay’ y está dedicada al deporte, con vistas a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026: en cartelera ‘L’elisir d’amore’, ‘Carmen’, ‘Nabucco’, ‘Don Quichotte’, conciertos como el de Riccardo Muti, prosa con Claudio Bisio y Massimo Popolizio, danza, musical y opereta. Gran atención a las nuevas generaciones con la Temporada Junior, Opera Education y los proyectos Under30 y The Youth Club. En verano, la arena acoge el festival ‘Como Città della Musica’.
Curiosidades: de Paganini al Gran Baile del siglo XIX
Por este escenario han pasado artistas legendarios: Nicolò Paganini, Franz Liszt y la soprano Giuditta Pasta. En 1899 el teatro se electrificó con motivo del centenario de la invención de la pila de Alessandro Volta, quien en 1811 formaba parte del consejo municipal y apoyó su construcción. Cuando en 1943 los bombardeos dañaron La Scala, la temporada lírica 1943-44 se trasladó precisamente aquí. En 2011 el Sociale se convirtió en el set del videoclip ‘Chi se ne frega della musica’ de Caparezza. Y el 19 de mayo de 2018 la platea se transformó en una sala de baile para el Gran Baile del siglo XIX, con más de 150 bailarines de la Compañía Nacional de Danza Histórica y un bufé imperial en la Sala Canonica.
Por qué visitarlo: tres buenos motivos
Primero: es un auténtico teatro a la italiana y todavía vivo, no un museo, y verlo encenderse para un espectáculo es algo completamente distinto. Segundo: su ubicación, en via Bellini 3, a pocos pasos del Duomo y del centro histórico de Como, lo hace facilísimo de incluir en un día en la ciudad, quizá con una visita guiada para descubrir la Sala Bianca y los bastidores. Tercero: la programación es realmente para todos, de la ópera al musical, con fórmulas jóvenes como la Carta Under30 y precios pensados también para quienes tienen un presupuesto limitado. Un consejo práctico: la taquilla atiende en el 031 270170 y está activa de martes a viernes, y las entradas también se compran online.
Cuándo ir: por la noche, cuando se encienden las luces
¿El momento más sugerente? Una noche de espectáculo, cuando se encienden las luces doradas de la sala y el teatro se llena. Ahí entiendes por qué vale la pena reservar con antelación, sobre todo para las óperas y los conciertos más esperados. Si prefieres el ambiente al aire libre, no pierdas de vista la arena de verano, que vuelve a estar disponible para los espectáculos: bajo las estrellas el encanto es aún distinto. El corazón de la temporada lírica late cuando los días se acortan, mientras que en la temporada estival suelen llegar la danza, el musical y las citas para familias. Digamos que difícilmente encontrarás el teatro vacío, y eso es bueno: significa que sigue siendo un referente para la ciudad, no un monumento de postal.
Alrededores: qué ver después de la función
Al salir del teatro ya estás en el corazón de Como. El Duomo, con su fachada tardogótica, está a dos pasos: merece la pena entrar aunque solo sea por la luz que se filtra por las vidrieras. Un poco más allá está el Broletto, el palacio medieval donde se celebraban las funciones del Sociale antes de 1813: una bonita coincidencia histórica. Si te queda tiempo, un paseo por la orilla del lago hasta Villa Olmo cierra el día por todo lo alto, quizá al atardecer. Y para una vista desde lo alto, el funicular a Brunate es un clásico que no decepciona. En definitiva, el teatro se convierte en la excusa perfecta para explorar Como sin prisas, entre arte, agua y paisajes.